Sin investigación, es imposible obtener justicia para los crímenes de género

13 Octubre 2015 17:02

Los Raïa Mutomboki violaron a 36 mujeres en Kikamba. Están siendo atendidas por MSF. SMS enviado a FAF desde Shabunda, 6 mayo 2015.

El crimen relatado en este mensaje de texto, enviado desde un teléfono móvil a la redacción de Femme au Fone, permanece silenciado e impune. A día de hoy, es imposible saber el número exacto de niñas y mujeres que fueron víctimas de violación sexual durante el ataque al pueblo de Kikamba, en la provincia de Sur Kivu (este de la RDCongo), perpetrado por el grupo armado Raïa Mutomboki.

Tras la verificación y el contraste de la información recibida, Femme au Fone (FAF) pudo reconstruir el caso: La tarde del 1 de mayo, durante una incursión del grupo armado Raïa Mutomboki en la villa de Kikamba, territorio de Shabunda (provincia de Sur Kivu), los hombres violaron a un grupo de mujeres. El hospital de Médicos sin Fronteras atendió a 127 víctimas de violación sexual esa noche y los días sucesivos. A todas les entregó el kit de emergencia PEP (según el protocolo médico de urgencia para casos de violación), que evita, entre otras cosas, el contagio de enfermedades de transmisión sexual y el embarazo.

Casi medio año después de este crimen de género, el número de mujeres atacadas y violadas en aquella incursión armada, y lo que les sucedió, no ha sido esclarecido; hasta tal punto han llegado la negligencia y la impunidad respecto a los casos de violaciones sexuales en el este de la RD Congo.

El número de víctimas varía entre las 127 que MSF aseguró haber tratado; las 30 que admitió el ministerio provincial de salud y los "diez casos de violación" identificados, "después de una incursión de Raïa Mutomboki", que reconoció la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), seis días después del ataque.

El aislamiento no es explicación

Kikamba es una pequeña aldea del territorio Shabunda, situada a unos 420 Km. de Bukavu, la capital de Sur Kivu, en la región de los Grandes Lagos. Shabunda, y todos sus pueblos y villas, quedan aislados en la época de lluvias, cuando la carretera nacional RN2 queda impracticable para coches, camiones y motocicletas. Quien disponga de 600 dólares, puede viajar en un vuelo comercial; quien trabaje para una ONG internacional puede solicitar cupo en un vuelo de la ONU.

La información proveniente de este territorio es escasa y difícil de contrastar; presa fácil para los rumores. Los mensajes telefónicos que FAF recibe periódicamente de las mujeres de Shabunda hablan de saqueos, secuestros, muertes y violaciones de mujeres, cometidas por el grupo armado Raïa Mutomboki, principalmente; crímenes contra la población civil durante incursiones armadas en pueblos y comunidades o en enfrentamientos con el ejército congoleño.

Los Raïa Mutomboki o ciudadanos indignados en idioma swahili, están presentes en esta región desde hace años.

Mecanismos para verificar

En el caso de Kikamba, MSF afirma que 127 mujeres acudieron a su clínica diciendo que habían sido violadas; todas fueron tratadas según el protocolo médico de urgencia. Para la división provincial de la organización internacional, Médicos sin Fronteras, engorda cifras con su proceder.

"Según las víctimas y otros habitantes de Kikamba, en la tarde del 1 de mayo, decenas de hombres armados tomaron la villa por asalto, saquearon las casas, golpearon a los hombres que fueron encontrando y violaron a muchas mujeres hasta el amanecer", dice el comunicado publicado por MSF España, fechado el 15 de mayo.

En su procedimiento de verificación, Femme au Fone entrevistó a Francisco Otero Villar, director de Médicos sin Fronteras España para la República Democrática del Congo, el pasado 21 de mayo. Este es un resumen de la entrevista. Aquí la entrevista completa, en francés.

FAF: El mensaje que hemos recibido dice que 36 mujeres fueron violadas por hombres armados, de los Raïa Mutomboki. ¿Tienen más información sobre la autoría de estas violaciones?

Francisco Otero Villar, MSF: Sí. De hecho, puedo confirmar que la noche del 30 de abril al 1 de mayo hubo una incursión de un grupo armado en el pueblo de Kikamba, al sur de Shabunda, a medio camino entre Shabunda-Kalole, donde en plena noche un grupo de hombres armados llegó a la aldea y comenzó el saqueo. También hubo personas heridas en la incursión, heridos por las balas que también evacuamos a centros médicos y hospitales de referencia. De hecho, tan pronto como nuestro equipo fue alertado de esta situación, viajó, en el plazo de las 24 horas siguientes, hasta el pueblo de Kikamba, donde comenzamos a recibir un número significativo de mujeres que nos dijeron que habían sido víctimas de agresiones sexuales, durante este ataque [ejecutado] por hombres armados.

FAF: Ustedes publicaron un comunicado días después del ataque, donde hablan de 127 mujeres víctimas de asalto sexual. ¿Usted puede confirmar que las 127 mujeres fueron violadas?
MSF: Como ya le dije, la incursión tuvo lugar en la noche del 30 de abril al 1 de mayo y en el plazo de las 24 horas siguientes nuestro equipo llegó al lugar. Tan pronto como las mujeres y las personas que estaban en el pueblo supieron que MSF había llegado, un número significativo de mujeres llegó al centro de salud que apoyamos para pasar consulta. Está claro que no todas llegaron a la vez sino en el transcurso de los días siguientes a la incursión. Atendimos a 127 mujeres.

FAF: ¿Y el equipo médico confirma que las mujeres fueron violadas?
MSF: Una mujer entra en nuestra clínica consultando al personal médico y alegando que ha sido víctima de una agresión sexual; el equipo médico entonces le pasa consulta, hace su historial y, si está en el plazo inferior a las 72 horas, recibe el tratamiento necesario (PEP), de acuerdo al protocolo reconocido para este tipo de situación.

FAF: ¿Han identificado niñas y jóvenes menores de edad entre el grupo de víctimas que ustedes trataron?
MSF: Sí. En esta tragedia inaceptable, porque solo así podemos calificar un acto así, hemos informado inmediatamente a las autoridades civiles, médicas y militares de la región; y no solo a las del territorio de Shabunda pero también a las autoridades en la capital. En esta tragedia, el porcentaje de menores no fue alto, afortunadamente; y la franja de edad está comprendida entre los 14 y los 18 años.

FAF: ¿Quién alertó a MSF del ataque en Kikamba?
MSF: MSF trabaja en Kikamba. Allí hay un centro de salud al que apoyamos desde hace años, y hay personal médico local que trabaja con nosotros y con el que estamos comunicados constantemente. Aparte del personal médico que ayuda en la región de Kikamba, tenemos también personal internacional que visita regularmente este centro de salud. Así que cada vez que pasa algo, no sólo en Kikamba sino en cualquier lugar donde apoyamos centros de salud, se nos informa; y siempre que podemos, claro, enviamos refuerzos, tan pronto como nos sea posible, para analizar la situación y poner en marcha los mecanismos necesarios para tratar a las víctimas.

FAF: ¿Qué tratamiento dan a estas víctimas?
MSF: En primer lugar, hay por supuesto una consulta médica, seguido de un diagnóstico dentro de un plazo de 72 horas. Nosotros proporcionamos eso que llamamos un kit PEP, que en realidad consiste en medicamentos que se administran para prevenir las enfermedades de transmisión sexual. Esta es la parte curativa pero también damos apoyo psicológico, que solo tiene continuidad en la medida en la que ellas puedan ir al centro de salud con regularidad. La violación es algo muy, muy traumático para las víctimas así que debemos asegurar un apoyo integral.

FAF: En esta provincia de Sur Kivu, hasta hace poco tiempo, lo habitual era que las mujeres víctimas de violación callasen, y por supuesto no acudían a ninguna parte para ser atendidas, especialmente en aldeas pobres y aisladas como Kikamba. ¿Cómo explica que las mujeres hayan acudido a MSF?
MSF: Es cierto que después de todos estos años de trabajo en la región de Shabunda, MSF ha logrado tener cercanía con la población y ganarse algo de confianza. Y, está claro que para nosotros es crucial ver resultados a largo plazo, fruto del trabajo de todos estos años, especialmente cuando suceden hechos como este, donde las mujeres han depositado su confianza en MSF, acudiendo a nosotros para que las tratemos. Pero hay un elemento que es muy importante, MSF siempre garantiza la confidencialidad de los datos, es decir, el estado de salud de la persona, los tratamientos que se le administra así como su identidad.

FAF: ¿Qué niveles de colaboración existen entre ustedes y las autoridades locales, para casos de violación?
MSF: Hay muy buenos niveles de colaboración con las autoridades de la región, tanto civiles, como militares y médicas. Por desgracia, la violencia sexual en Kivu [provincia de Sur Kivu] no es algo nuevo sino recurrente. Existen mecanismos y foros establecidos por el gobierno, en un intento por paliarlo. Nosotros nos comunicamos de inmediato con las autoridades médicas y civiles para alertarles de esta tragedia. Pero es responsabilidad de dichas autoridades tomar las medidas necesarias para poner en marcha las investigaciones. Esto no es responsabilidad de MSF.

FAF: En 2014, MSF realizó más de 150.000 consultas, en los 4 hospitales y los 6 centros de salud que atienden en el territorio de Shabunda. De ellas, 260 estaban relacionadas con agresiones sexuales. En el mes de mayo, atendieron 127 víctimas de violaciones cometidas en un solo asalto armado, el de Kikamba, ¿Creen que el número total de casos para finales de 2015 aumentará?
MSF: Por supuesto que habrá un impacto, pero debemos considerar esto como un hecho puntual que sucedió en ese momento, en esa aldea. Espero que esto no sea una tendencia. Está claro que la cifra aumentará, pero no podemos extrapolar el resultado ni afirmar que es una tendencia que podría repetirse en otros pueblos, en las mismas proporciones. De hecho, esta es la razón por la que me comuniqué directamente con todas las autoridades, para que se tomen medidas y pueda haber mayor presencia de las fuerzas de seguridad del Estado e internacionales que garanticen la seguridad de la gente.